Juego de pelota mesoamericano
El juego de pelota mesoamericano fue un deporte con connotaciones rituales, jugado
desde 1400 a. C. por los pueblos precolombinos de Mesoamérica;
se practicaba tanto en la vida cotidiana como en celebraciones religiosas.
Durante los milenios de su existencia, el deporte ha conocido distintas
versiones en diferentes lugares. Una versión moderna del juego, ulama,
se sigue practicando todavía en algunos lugares de Guatemala y México.
Aparentemente cumplía la función de resolver conflictos de diversa naturaleza:
pleitos por tierras, tributo,
controles comerciales y otros.
Las reglas del juego de pelota no se conocen, pero a
juzgar por su descendiente, ulama,
eran probablemente similares a raquetbol, donde el objetivo es mantener la bola
en juego, si se llegaba a caer la pelota eran una mala señal ya que para muchos
historiadores la pelota era un símbolo del sol. Los aros de piedra son una
adición tardía al juego. Esta adición cambió el juego por completo, ya que se
podía conseguir una victoria inmediata metiendo la pelota en el aro, o se
podían conseguir puntos simplemente si la pelota tocaba el aro. La pelota de hule en movimiento representaba las
trayectorias de los astros sagrados: Sol, Luna y Venus.
El juego de pelota se
jugaba en una grande estructura de mampostería. Construidos en una
forma que no cambió mucho durante 2700 años, más de 1300 campos de juego de
pelota han sido identificados en Mesoamérica, el 60% de estos solo en los
últimos 20 años. Aunque hay una gran variación en tamaño, en general
todos los campos de juego tienen la misma forma: una larga y estrecha pista de
juego, flanqueada por paredes con superficies tanto horizontales como
inclinadas (o, más raramente, verticales). A menudo las paredes estaban
cubiertas de una capa de yeso y pintadas con colores brillantes.
El maíz mesoamericano.
Mesoamérica es considerado uno de los sitios de
domesticación de plantas de mayor relevancia, sobre todo por el maíz,
alrededor del cual crecieron las diferentes sociedades que han ocupado esta
zona a lo largo de la historia. El acervo cultural de los primeros
agricultores de esta región proviene de aquellos grupos de
cazadores-recolectores que pisaron esta parte del planeta tal vez hace 35 mil
años, fecha que establecen algunos estudios, o bien entre 20 y 15 mil años,
como lo indican otros.
En Mesoamérica, el
cultivo del maíz se convirtió en el centro de la cosmovisión, desde el momento
en que fue el sustento básico de las civilizaciones. Esto confiere la unidad
entre la diversidad de pueblos, permitiendo a la cosmovisión convertirse en vehículos
de cohesión. La cosmovisión, pues, premió todos los segmentos de la sociedad.
Cultura mesoamericana.
La agricultura comenzó alrededor del año 5000 a.C.; entre
los primeros cultivos estuvieron la calabaza, el maíz, el frijol y el chile. La
primera civilización mesoamericana importante fue la de los olmecas, quienes
tuvieron su época de florecimiento entre el 1500 y el 600 a.C. La cultura maya,
de acuerdo con la investigación arqueológica, alcanzó su mayor desarrollo al
acercarse el siglo VI. Otro grupo, los guerreros toltecas, emigraron desde el
norte y en el siglo X establecieron un imperio en el valle de México.
Cultura
olmeca
El antiguo pueblo
de los olmecas del sur del golfo de México originó la más antigua civilización
en Mesoamérica (México y América Central), y cuyo esplendor se fecha desde
aproximadamente el 1500 hasta el 900 a.C. Su área central ocupó unos 18.000
km2, en las pantanosas selvas de las cuencas ribereñas de los actuales estados
mexicanos de Veracruz y Tabasco.
Cultura
de Teotihuacán
El yacimiento
arqueológico de Teotihuacán contiene los restos de la ciudad más antigua del
continente americano, situado en el municipio mexicano homónimo, 45 km al
noreste de la actual ciudad de México. El lugar fue ocupado por primera vez en
los siglos I y II a.C. De ser un pequeño asentamiento pasó a convertirse en una
importante ciudad en el siglo II d.C., hasta cerca del año 700 d.C. Se han
formulado varias hipótesis para explicar su decadencia y posterior abandono:
disensiones internas, cambios climáticos, o invasiones de pueblos del norte.
Cultura
tolteca
Los toltecas (en
nahuatl, ‘maestros constructores’), pueblo nativo de México que emigró desde el
norte de lo que ahora es México, tras la decadencia (en torno al año 700 d.C.)
de la gran ciudad de Teotihuacán, y que estableció un estado militar en Tula, a
64 km al norte de la moderna Ciudad de México, en el siglo X d.C. Se pensó que
su llegada marcó el cenit del militarismo en Mesoamérica, puesto que el
ejército tolteca empleó su mayor potencia para dominar las sociedades vecinas.